viernes, diciembre 21, 2007

La imaginación

Cuando la medicina y la magia se mezclan con la debida porción de fe y esperanza resultan los ¡milagros! No sirve a los escépticos.

En la antigua Grecia, si un hombre recuperaba su virilidad ¡era un milagro!... ese hombre había comido excremento de ratón.

Una creencia de los montañeses ilardenses: comer cebolla aumenta el deseo pues actúa directamente sobre los genitales, produce más esperma, ofusca la razón y nubla el entendimiento… ¡Ahhh!

En la Edad Media, los testículos del gallo untados en las partes sexuales eran los mejores excitantes. Kikirikíiiiiii.

Hipócrates, siglo V a de C., decía: los que montan a caballo tienen el deseo disminuido.
Aristóteles opinaba lo contrario.

Ingerir por la noche una taza de anís es recomendable.
Comer nueces y frutos secos, chocolate. Una copita de vino, cena ligera, música suave…

En el mundo moderno hay otros aspectos que antiguamente no estaban contemplados, los visuales: un video, películas, revistas… espiar a la(el) vecin@.

Pero creo que la imaginación es lo mejor, me lo dijo mi analista:
“La mente es el mejor afrodisíaco que puede haber”.

¿Tú qué opinas?

Errata:
Donde dice ilardenses, debe decir:
ilerdenses.
(Gracias T.T.) ;)

miércoles, diciembre 19, 2007

Aquí estamos

¡De vacaciones!,
pero como verán, no paro.

"Estamos aburridos, queremos vivir, resolver nuestras cosas", me dicen.

-La chica quiere descubra a su asesino para poder descansar en paz. (La dejé allí, bajo el agua caribeña, los peces comenzaron a mordisquearla, ya perdió un ojo).
Hay un perro, clave en la historia…

-Una señora se mira en todos los espejos y nos cuenta sus secretos.
(Piensa que atrae a ese jovencito que la mira, que la está mirando… sesentona patética y tierna que termina riéndose de sus miserias).

-La amazona que se disfraza y gana a todos en el póquer, menos al atrevido aventurero que anda liado con su hermana
(Defensora de los pobres, peleonera y guapísima aunque no se siente hermosa, ¿pasará algo entre ella y el amigo de su hermana?).
Y la pareja de enamorados durante la guerra de castas.
(De familias enemigas, no saben si llegarán a consumar su amor. Se quedaron besándose en la selva, en una la noche fresca a punto de… cuando entonces…).

-Isla Mujeres, barco, un pirata (con parche en el ojo), la chica linda, la bruja mala y el muchacho que ¿la salvará? O, ¿quién salvará a quién?
El tesoro lo tendrá quien resuelva el enigma que se… (La historia se detuvo cuando a la chica linda la secuestró la bruja mala por orden del pirata, mientras el muchacho está luchando por...).
También hay un loro, jajaja.

Y mis personajes me gritan y reclaman:
“¡Ey, tú, autora! ¿Qué te crees? ¿Ya, no?
Estamos aquí porque nos trajiste. Nadie te pidió que nos crearas, ahora ¡escribe algo!”

No sé, no sé.
¿Qué hago? ¿Mato a todos?
Y me dedico a pintar, a estudiar chino, o kárate…

¡Felices fiestas!

PD.
1. Ya compré la Nochebuena ;)
2. El pirata está muy bueno.

sábado, diciembre 01, 2007

Con diamantina

El sábado por la tarde fui de compras con mi hermano. Llevaba la idea de escoger una Nochebuena que supliera mi planta virtual ;)
Estaba todo al cincuenta por ciento de descuento en ese almacén de la familia de los “…depot”.
Estacionamiento lleno, coches por doquier, doble fila, sonando los cláxones, colapso

Desde la entrada vi al gentío arrebatándose objetos.
Y prontito mi hermano con entusiasmo:
“Mira, el nutripasto fertilizante está a 11 pesos… ¡y el nutriflor de 1 kilogramo a 16!”.
No era mala idea, mi planta virtual no necesitaba fertilizantes, sin embargo la Nochebuena…
De pronto escuché: “¡Auxilio!” y vi a lo lejos personas empujándose por el pasillo de las lámparas.

Mi hermano seguía echando artículos en su carrito:
“Qué te parece esta hidrolavadora a 760.00 fácil de empotrar e incluye accesorios”.
“Buenísima”, le contesté. “¿Y este atornillador inalámbrico?”, le pregunté.
“Fabuloso”, me dijo.
¡Era inalámbrico!, y costaba 82.50… También metí en el carrito el kit de navajas de doscientos pesos.

Estaban liquidando la tienda y los descuentos no se podían despreciar.
El carrito de mi hermano rebozaba de cosas. En una mano traía un rociador profesional de mochila 4 galones. Me sonrió:
“Vale 444 con cincuenta”, dijo señalándome su derecha, en la izquierda llevaba un cepillo Palmira bulldozer de 145.

Miré los artículos puestos en mi carro: Una aspiradora para agua y polvo de 6 galones, seco/mojado a $560. Bueno, servirá para darle vacaciones a la que tengo… en eso estaba divagando cuando me pregunta mi hermano:
“¿No quieres este disco para sierra circular?”.
Lo dudé antes de decir: NO, y de inmediato alguien se lo llevó.

Me detuve, era importantísimo estudiar la posibilidad de elegir una manguera bicapa ner que costaba 295, ¡roja!, preciosa. O llevar una “dremel 16” naranja scroll saw 1680-11, no sabía lo que era pero tenía unos dibujos de figuritas muy lindos. Y quedaban dos.

¡Qué decepción!, ya estaba vendido ese tocador color calabaza que costaba 680 pesos. Pero la campana satinada a 155 podría servir para reponer la de la cocina.
Y que echo al carro la escoba cepillo de 100, el paño para auto con abrillantador, la cinta para tina, baño y regadera de nomás 73 y no debía faltarme ¡el taladro martillo de tres octavos!, que tenía el precio ridículo de 176 pesos.

¡Aguarrás!, siempre necesario, ¿no? Y los botes de pinturas, con lo que me gustan los colores.
“Nadie puede mejorar nuestros precios. Garantizado” decía un letrero.
Que agarro rápidamente una grabadora reproductora de casetes, CD y MP3 a sólo 397 pesos… y ¡ah!, la tele de 21” Sharp que costaba 775, que la echo al carrito…
La gente empujaba. “Disculpas”, decían y se llevaban las cosas que yo miraba (aprendí de inmediato a disimular mi interés).
A lo lejos apenas distinguí a mi hermano.
“Me llevo todos los ventiladores que quedan” escuché que decía.
Fue cuando me topé con el Windex desengrasante a 22 y un Turbo doble de aspas en 231… ¡Ay!, el último del estante.
“¡Es mío!”, dije.

Cuando hacía cola en las cajas registradoras me enamoré de esas esferas naranjadas con diamantina, a lado del ¡Flexómetro!, que estaba a cuarenta y uno con cincuenta…
Y cuando llegu
é a casa descubrí que me olvidé de comprar
¡la Nochebuena!

martes, noviembre 20, 2007

Regándola

No sabía de qué escribir y me senté a teclear
Surgió primero el tema del amor. Tecleé, tecleé, después entré a Wikipedia a ver qué decía. No, del amor no, pensé, y borré todo lo que había escrito.
Luego, regué mi planta virtual, ya le salió otro retoñito, está linda.
La primera que tuve la ahogué. La regué muy seguido, floreció y ¡zaz!, muerta prontito. Me sentí extraña, me dio tristeza, en serio.
Dejé la planta virtual, escribir sobre una cosa que no existe más que en mi computadora no sería conveniente, como quien dice, “me corté”, pensé en lo que pensarían ustedes, los amables visitantes de este blog y dije: NO.
Luego, me distraje acordándome de mi trabajo… mañana en uno de los colegios tengo la comida del “Día de Acción de Gracias”, es un cole americano… y lo mejor de todo es que el jueves no habrá clases.
Entonces miré mi mesa de trabajo y ¡ay, Nanita! vi la pila de ensayos que tengo que leer, calificar exámenes, redactar unos textos, pasar calificaciones,
y… volví a regar mi planta. Está linda. ;)

sábado, noviembre 17, 2007

Las recomendaciones

Hola, he estado muchos días sin escribir nada, nada...
Crisis creativa.
Sin embargo, creo que ya pasó, porque hoy, mirándome en el espejo, pensé en escribir acerca de esas enemigas inevitables: las arrugas.
Y que voy y compro una crema fabulosa que casi casi hace milagros, jajaja.
Lavo la cara, me la pongo, y de pronto noto el cambiazo, en serio.
Y bueno, la inversión ha valido la pena.
Me siento mejor ;)

Aunque un poco mal también, :( al leer a
Sor Juana:
"... sólo intento poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas ..."


Pero, lo mejor de todo es que se me ocurrieron otros temas para escribir.
¡Así que andaré de nuevo por aquí!


Y, tú ¿como Sor Juana?
O...
¿Me podrías recomendar alguna crema?

Saludos

lunes, octubre 01, 2007

Escritor@s

"Un poema nunca está acabado,
solamente abandonado".
Paul Valéry, poeta y escritor francés.

"El escritor es la chica del bar y el amante de la chica del bar, el gángster y el policía, el homosexual y el fascista, el marxista y el heterosexual, la víctima y el asesino.
El asesino de mi novela es el escritor. Es decir, yo. Y si no soy detenido en las horas que siguen a esta revelación es que ya no puedes fiarte ni de la literatura".
Manuel Vázquez Montalbán, escritor y periodista español.

"Hay dos clases de escritores geniales: los que piensan y los que hacen pensar".
Joseph Roux, moralista y literato francés.

"Pueden impedirte ser un autor publicado, pero nadie puede impedirte ser un escritor, o incluso ser mejor escritor cada día. Todo lo que tienes que hacer para ser un escritor es ¡escribir!".
Khaterine Neville, escritora estadounidense.

"Aunque soy hombre de letras, no debéis suponer que no he intentado ganarme la vida honradamente".
George Bernard Shaw, dramaturgo irlandés.

"Y… si he escrito esta carta tan larga, ha sido porque no he tenido tiempo de hacerla más corta".
Blas Pascal, científico, filósofo y escritor francés.

sábado, septiembre 29, 2007

Voló

Una noche que lo dejé libre para que volara en la sala… fue al segundo nivel de la casa.
Llegó a la terraza que estaba abierta. Allí se detuvo unos minutos…

Me miraba. Después miraba al cielo.
Parecía que pensara.
Volvió a mirarme un par de veces, y al cielo igualmente…

No hizo caso de mis súplicas:
“¡Regresa, Nanu! ¡No te vayas Pajarito, te rascaré los piojitos más seguido!¡Ven y dame la pata! ¡Te dejaré libre más tiempo por casa!
¡Quédate! ¡Te prometo que!…”

Fue inútil. Canté todas las canciones, bailé, hice de todo lo que suponía a él le gustaba… le enseñé el espejito, le soné los cascabeles, le silbé las mentadas, le recordé momentos agradables… pero él ya estaba decidido.

Nunca lo había visto tan grande y tan hermoso como lo vi esa noche en que se fue.

Extendió sus alas y al momento que comenzaba su vuelo, gritó mi nombre.
¡Juaaanaaaaaaa!
Miré cómo se iba.

Al poco tiempo yo también me fui.
Y la ventana de los geranios se cerró.

Colorín colorado, este cuento se ha terminado.

martes, septiembre 25, 2007

Colomitos inolvidables

Nanu me observaba atento. Callado. Mirando. Conociéndome. Desde su lugar, allí, un poco más alto que yo.
Me arrancaba contándole "Esta mañana me pasó… y luego vinieron y fuimos a comer y seguían en… y no me gustó la del… y entonces él me…" Podía decirle todo, absolutamente todo lo que me viniera en gana. Le confesé mis fantasías, mis deseos… él sabía toditos mis secretos.
¡Ay!, qué no le dije al Nanu

A veces cuando regresaba de la calle contenta por algo, el Nanu nomás verme llegar, intuía que iba a haber cantos y bailes y Nat King Cole a todo volumen "Chiquita, que lindo tu cuerpecito… ay merecumbé pa’ bailaaaa". Ya sabía que "Guadalajaaaaarra… son colomitos inolvidables…" estaría presente. Y carcajadas y Nanu sería recompensado: podría volar más rato del acostumbrado y comería cacahuates de premio.

Las ganas que tenía de darle besos y abrazos y que me hiciera carantoñas él a mí. Confiaba en que llegaría el día en que iba a poder acariciarlo a mis anchas. Extenderle sus alas, hacerle cosquillas… Requería de más entrenamiento, paciencia y tiempo. Pero iba por buen camino, ya podía rascarle la barriguita, espulgarle el piojito y el típico "dame la pata" que aprendió a pedirme.
Y habían pasado algunos años…

Hubo días tristes también… días en que el llanto estuvo presente. En cuanto Nanu me escuchaba recitar “La Elegía” de Miguel Hernández, la seriedad invadía el despacho. Chillaba yo y berreaba el loro. Y no estábamos para nadie. Cerrábamos la ventana de los geranios y nos desahogábamos en lamentos. A veces entre mis lágrimas creí ver que él también lloraba. Era solidario, en las buenas y en las malas. ¡Ay!...

La señora Rathma (empleada del hogar) y el loro se tenían respeto, sin embargo él la vacilaba imitando el sonido del teléfono: "¡Riiiiiing, riiiiiiing, riiiiiing!", Rathma corría a contestar y Nanu se le adelantaba "Diga", decía con mi voz
Un día Rathma hizo expresiones de júbilo moviendo rápidamente su lengua, sonidos que le encantaron a Nanu y se emocionó tanto que daba vueltas en su jaula silbando alborotado, yo pensé que quería aprenderlos, pero la señora no los repitió.

La vecina lo cuidaba cuando me iba de viaje. A mi regreso le daba sus regalos: “Mira Nanu, un espejito, mira, una barra de cereal, un cascabel”… pero él estaba enojado conmigo porque lo había abandonado. Me ignoraba por un tiempo, me hacía la “ley del hielo” y nomás veía a mi vecina asomar por la ventana se desvivía en fiestas para ella, hasta que por fin un día Nanu me perdonaba… y volvía todo a la normalidad.

Y yo siempre al pendiente limpiando la jaula; y poniéndole la comida; y desinfectando; y cuidándolo del frío y del calor; lo protegía en las noches de fiesta, en la época de petardos y cohetes, y cuando había tormentas con truenos y relámpagos; y que nadie le fuera a tirar algo por la ventana; y los escapes de los coches que no despidieran gases contaminantes; y otra vez la limpiada de la jaula, cada día, por las mañanas y por las noches… y era el cuento de nunca acabar… y hablando con él y cantando y riendo y llorando.
¡Ay!, mi querido
Nanu.

Pero llegó un día en que...
Continuará.

viernes, septiembre 21, 2007

Dame la pata

¿Quién era esclav@ de quién?...

Cada día por la mañana:
Me despertaba escuchando la voz de mi compañero que me llamaba meloso y también a gritos. Sin embargo estaba sola… Se mezclaban mis cantos con silbidos y carcajadas y al rato, ruidos en los que nunca (antes de que Nanu llegara) había reparado.
Los techos altos de la casa creaban una acústica distribuyendo y elevando la voz de mi loro que se disparaba sonora por todas partes.

Me desperezaba, bajaba de dos en dos las escaleras y me iba directo al despacho, donde me pasaba horas escribiendo, escuchando música y leyendo. Un ventanal daba a la calle. Y allí, junto a la ventana y macetas con geranios, estaba él: Nanu.

Comía, bailaba, cantaba, hacía ruidos espectaculares… pero no eran gritos repetitivos de loro molesto. Eran imitaciones exactas de nuestras voces y sonidos.
Nomás me veía aparecer y ponía en marcha su repertorio con más ahínco: “Hola Nanuuu. ¿Cómo está mi pajarito? Nanu, dame la pata. Piojito piojito ahhh qué rico. Bon día Nanu. Nanu, ¿te rasco la barriguita? Hola Nanuuuu. Viva México ca… Hola, Nanu. Vizca Catalunya. Hola Nanu. Al vent, de cara al vent” y… después comenzaba a cantar Y si Adelita se fuera con otro... y Guadalajarrrra Guadalajaaraaa y terminaba silbando la mentada (no sé quién le enseñó a silbar así, seguro alguien que pasaba por la calle, jajaja). Y claro, era un loro bilingüe, també parlaba catalá… ;)

Yo limpiaba y desinfectaba la jaula. Disponía de tiempo para entrenarlo, le permitía andar libre por la casa, que volara un rato, y después lo metía de nuevo usando un periódico para empujarlo suave marcándole el camino. Se requiere de mucha paciencia.
Paradentroparadentroparadentromuybienyaestá”.
Aprendió a entrar y salir.
Y ya habían pasado tres horas de la mañanaY cinco meses. Y todos los días era igual… Si por las mañanas me largaba a navegar con mi marido, regresaba corriendo y sintiéndome culpable a “cumplir” las obligaciones con mi loro.

Como a las once se aparecía la vecina en la ventana. Yo interrumpía mi escritura y platicaba con ella. Y Nanu allí, contento, con dos mujeres, se paseaba orondo por la jaula. Se dejaba tocar por las dos. Y pasaban caminantes que se detenían a saludar a Nanu
Yo miraba cómo el cachete izquierdo de mi vecina se ponía rojo por el sol que le daba de lado. El sol mediterráneo calaba fuerte, dos calles más abajo, estaba el mar…

Al caer la noche:
La jaula de Nanu tenía ruedas
. Lo llevaba a la sala y allí le abría las puertas para que volara un rato y paseara a su antojo. Le daba sus vitaminas y su cena: frutas, verduras, pipas, cacahuates y agua. Luego limpiaba la jaula otra vez.
Nanu
era un loro sano, sus plumas estaban brillantes y él se veía fuertote.
Yo era la que iba perdiendo fuerzas por tanto trabajo, jajaja.
Además, Nanu tenía el trauma de la captura por eso me picaba a veces.
Pensé en llevarlo a mi analista… a que se normalizara y por una buena vez ¡carajo!, dejara de picotearme.

Para qué negarlo, hubo días que me preguntaba: ¿Cuántos años viven los loros? ¿Será siempre igual, yo limpiando, viviendo para él? ¿Contrataré una nana para que haga estos trabajos? ¡No!, me respondía, porque entonces ya no sería mi Nanu y yo lo quería.

PD. Olvidé decir que cantaba La Adelita y Guadalajarrraaaa, Guadaaalajaaaarraa” igualito que Nat King Cole.
Y su favorita para bailar era "Chiquita, que lindo tu cuerpecito, bailando este meneíto..."

Continuará…

lunes, septiembre 17, 2007

Hola, Nanu

Ya había oscurecido cuando fuimos a por el Nanu. Estaba helando y el frío era espantoso. Lo sentía terrible debajo de la ropa, y eso que me abrigué suficiente.

Compramos el loro en una tienda de las Ramblas. Nos dijo el empleado que no tendría más de un año. Era un Yaco africano gris con la cola roja.
Temblaba asustado y gritaba fuerte
. El dependiente lo agarró con unos guantes y lo metió en una jaula forrada con papel. El animal, cuando ya no pudo ver nada, dejó de gritar.
Pobrecillo, pensé, debe tener frío. Él, que viene de África, del calor

Encendimos la calefacción de la casa. Quería que se sintiera cómodo en su nuevo hogar… y seguro él estaría pensando en qué le iban a hacer esos verdugos que lo tenían allí y lo miraban de ese modo.

Tenía ganas de abrazarlo y de quitarle el frío que yo sentía y calmarle el susto. Quería que comiera y bebiera y que comenzara a repetir mis frases y mis canciones. Y que me diera la pata y hacerle el piojito rascándole la cabeza… y su barriguita.

Nos miraba temeroso. Le platiqué para que fuera reconociendo mi voz, para que me imitara. Pero el animal se pescaba con una pata del palo donde estaba y con la otra de las rejas de la jaula, como si de esa forma fuera en cualquier momento a echar a volar para protegerse de nosotros, sus enemigos actuales. De su garganta salían molestos sonidos muy fuertes si me acercaba.
Así que me aguanté las ganas de abrazarlo, sólo traté inútilmente de desearle buenas noches y decirle hasta mañana.

-Hola, Nanu.
Nanu quiere decir “niño” en catalán.
Y no fue mi voz la que dejó salir primero el Yaco. No. Fue la voz de mi pareja. La escuché y pensé que había vuelto temprano de su trabajo.
-Hola, Nanu –repitió.

Me fui rápidamente al teléfono.
-¡Escucha!
–dije a mi esposo poniendo el aparato cerca de la jaula.
-…
Nada.
-¡Ey! ¡Habla! ¡Di lo que dijiste!
–le decía al loro y…
-…
Silencio. Nomás me miraba. Colgué el teléfono sin que mi compañero supiera qué dijo el animal. Yo quería que fuera una sorpresa para él.

Pero tras cerrar la comunicación telefónica, otra vez:
-Hola, Nanu
–dijo.
-Jajaja, me estás vacilando, condenado Nanu.
-Jajaja. Hola, Nanu
repitió mezclando mis carcajadas con la voz de mi marido.

Y así fue como lo llamamos: Nanu.
Estábamos a finales de la primavera.

Ya se había ido el frío

lunes, septiembre 03, 2007

La Ola

A veces grandes, gigantes... nos invitan al respeto.
En ocasiones sumisas, moderadas, ¡no les creas!, no te engañen.

Mentirosas, con corrientes subterráneas que te atrapan y te hunden, te sacuden y revuelcan hasta que no puedes más.

Según Wikipedia:
"Las olas
son ondas que se desplazan por la superficie de mares y océanos, puestas en marcha por el viento, y son el principal agente de modelado de las costas."

Siempre que escribimos sobre las olas parece que hablamos de algo apasionado. Y es que… ¿Cuándo hemos visto una ola insípida? ¿Una ola aburrida? ¿Una ola igual a otra?

Entre más se estrellan, embravecen al mar y chocan contra las rocas o sacan sonidos que hacen rugir al viento, más nos emocionamos.
Las olas son así: fuertes, seguras, van y vienen, caprichosas, juguetonas, divertidas, salvajes y no tienen piedad.

¿Te has sentido fascinad@ observando las olas?
¡Cuidado! No te enamores de una…
Te recomiendo que leas el cuento que escribió Octavio Paz… he aquí un fragmento:

Mi vida con la ola
"Cuando dejé aquel mar, una ola se adelantó entre todas. Era esbelta y ligera. A pesar de los gritos de las otras, que la detenían por el vestido flotante, se colgó de mi brazo y se fue conmigo, saltando. No quise decirle nada, porque me daba pena avergonzarla ante sus compañeras. Además, las miradas coléricas de las mayores me paralizaron. Cuando llegamos al pueblo, le expliqué que no podía ser, que la vida en la ciudad no era lo que ella pensaba en su ingenuidad de ola que nunca ha salido del mar. Me miró seria: Su decisión estaba tomada. No podía volver. Intenté dulzura, dureza, ironía. Ella lloró, gritó, acarició, amenazó. Tuve que pedirle perdón. Al día siguiente empezaron mis penas. …

Su presencia cambió mi vida. La casa de pasillos oscuros y muebles empolvados se llenó de aire, de sol, de rumores y reflejos verdes y azules. … ¡Cuántas olas es una ola o cómo puede hacer playa o roca o rompeolas un muro, un pecho, una frente que corona de espumas! Hasta los rincones abandonados, los abyectos rincones del polvo y los detritus fueron tocados por sus manos ligeras. Todo se puso a sonreír y por todas partes brillaban dientes blancos. El sol entraba con gusto en las viejas habitaciones y se quedaba en casa por horas, cuando ya hacía tiempo que había abandonado las otras casas, el barrio, la ciudad, el país. Y varias noches, ya tarde, las escandalizadas estrellas lo vieron salir de mi casa, a escondidas. El amor era un juego, una creación perpetua. Todo era playa, arena, lecho de sábanas siempre frescas. Si la abrazaba, ella se erguía, increíblemente esbelta, como tallo líquido de un chopo; y de pronto esa delgadez florecía en un chorro de plumas blancas, en un penacho de risas que caían sobre mi cabeza y mi espalda y me cubrían de blancuras. O se extendía frente a mí, infinita como el horizonte, hasta que yo también me hacía horizonte y silencio. Plena y sinuosa, me envolvía como una música o unos labios inmensos. Su presencia era un ir y venir de caricias, de rumores, de besos.
…"

domingo, septiembre 02, 2007

Y el siguiente es...


Félix

Varios programas pendientes, redacciones, correcciones y otros, que no me han permitido postear ni comentar... Pero l@s leo.

Volveré.

miércoles, agosto 22, 2007

"Ya normal"




Después del susto...
Quitamos las maderas y cintas de ventanas y puertas.
Ya han vuelto los pájaros a la terraza.

lunes, agosto 20, 2007

Estamos



Aquí esperando... a Dean.
Entrará por Chetumal y ya es categoría 5.

sábado, agosto 18, 2007

El meteoro

Hola, les informo:
A las 8 PM del sábado 18 de agosto.

El centro del huracán estaba localizado cerca de la latitud 16 norte, longitud 71 oeste, o como a 405 millas, 650 kilómetros... al este suroeste de Jamaica.
Y como a 165 millas, 270 kilómetros... al sur suroeste de la República Dominicana...

En esta trayectoria... ... los vientos sostenidos están cerca de 150 MPH , 240 kilómetros por hora, con ráfagas más altas. ...

"DEAN ES UN HURACÁN EXTREMADAMENTE PELIGROSO DE CATEGORÍA CUATRO EN LA ESCALA DE HURACANES SAFFIR-SIMPSON.

ES PROBABLE QUE OCURRAN ALGUNAS FLUCTUACIONES EN INTENSIDAD DURANTE LAS PRÓXIMAS 24 HORAS.

LOS VIENTOS HURACANADOS SE EXTIENDEN HACIA AFUERA HASTA 70 MILLAS... 110 KILÓMETROS DEL CENTRO...
Y LOS VIENTOS DE FUERZA DE TORMENTA TROPICAL SE EXTIENDEN HACIA AFUERA HASTA 230 MILLAS... 370 KILÓMETROS ..."

Vivir en "el Paraíso" tiene sus bemoles... como dije en el post anterior, desde que me dieron la bienvenida al mundo he conocido las emociones fuertes...

¡Córrele que se quema la refinería! (así comencé).

Luego, a lo largo de los años: ¡Está temblando! ¡Es un terremoto! ¡Cuidado que chocamos con ese barco! ¡Pónganse los salvavidas! y algunas otras experiencias no menos emocionantes...

Y si hablamos de huracanes: el "Gilberto" en el 88 y, "Wilma" en el 2005.

Ya tenemos la despensa llena, y se me está antojando darle una probadita al jamón (jabugo) y al fuet catalán... las nueces de la India, me llaman a gritos ¡cómeme!... me controlo, son "para esos días" y desvío la mirada.
Me topo con los garrafones de agua, los refrescos y:
¡El tequila! ¡Ajúa!... jajaja.
¡Salud!

PD.
---Todo indica que el "condenado" meteoro viene directito aquí, "al Paraíso"... y lo esperamos entre el lunes y el martes. Pero se podría desviar :)
---Daremos albergue a una amiga y a su hijo (no olvidarme de conseguir mañana, el Monopolio, cartas, el Trivial, dados... libros ya tenemos).
---No, la de la foto no es Claudia. Tampoco soy yo...

jueves, agosto 16, 2007

"Dean"

Entre los cinco y los diez años, una de las cosas que me preocupaban era que explotara la refinería.

Nací
en la frontera norteña, en el Puente Internacional, justo allí donde está el letrero que marca la mitad del Río Bravo y hace la división de los dos países.

Me recibió la vida con una placa que dice algo así como: “Bienvenid@s a México”.

Mamá, calculando mal la fecha de mi nacimiento, alegremente y con todo su cargamento encima se fue de compras a “lotrolado”. Y, a su regreso, después de una mañana de caminar, elegir y gastar, protesté: rompí la bolsa donde me encontraba tan a gusto (no supe lo que hacía, jajaja) y me asomé al mundo, rápido, curiosa por ver las cosas nuevas adquiridas por mi madre.

Entre olores a compras; a naturaleza; a madre; a gringos, y a mexicanos; olí, nomás nacer, a productos derivados del petróleo; a químicos; a contaminación que salía por los mofles de los autos; y a todos los refinados gaseosos que flotaban en el aire…
Unido al aroma
estaba ese cielo fronterizo desplegando color (he ahí mi afición por los temas coloridos)…

“Se quema la refineríiiiiia” “¡Córrele!” le decía la gente a mamá. Y ella pariendo, y yo siendo bienvenida al mundo, comencé a berrear, y las bolsas de JC Penny’s, Sears y todo “el mandado” (víveres) sirvieron de colchón a esta menda recién nacida.

Y así continuó la vida. Pasaron los años y cada dos por tres había que echar a correr, subir a los coches y enfilar lo más lejos de las llamas.
“¡Rápido, que explota!”,
gritaba la gente.

PD.
--Quería hacer un post sobre el huracán Dean y me distraje.
--Pásenl@ bien...

jueves, agosto 09, 2007

La minifalda de Claudia

Para l@s interesad@s en faldas...

Según Wikipedia:
Una minifalda es una falda corta terminada por encima de la rodilla.
Es símbolo de seducción y atracción sexual, por lo que no se recomienda su uso para actividades formales o de trabajo. Ya lo saben, chicas.
Creada por la diseñadora de modas británica Mary Quant. En sus inicios resultó ser una provocación más que una tendencia, sin embargo, pronto se convirtió en un estilo de vida. En plena revolución sexual en los 60s, se popularizó al aparecer en la revista de moda Vogue...

He aquí unas creencias acerca de las faldas:

--Si se levanta el borde de la falda por delante, la chica que la porta recibirá un vestido de regalo, una joya, o zapatos, o algo que le guste y desee.
--La falda que se levanta por la parte de atrás no debes alisarla, es presagio de que te saldrán muy bien las cosas que estás haciendo. Yo, por si acaso…
--
Llevar la falda floja o que te quede grande, dicen que es símbolo de felicidad, debe ser porque has adelgazado y eres una talla menos. ;)
--
Pero si la falda te queda muy ajustada: ¡a dieta rigurosa!
--Si la falda es larga y se arrastra por el suelo, limpiarás los escupitajos y se te treparán los bichos que andan por el piso. Recomiendo subir el dobladillo para que no se le adhieran las arañas…

El consejo de mi vecina catalana:
“Ponte una falda larga que puedas levantar de cuando en cuando... y enseñar”.
Ella lo hacía y su éxito con los hombres nunca disminuyó, me lo confirma su marido.

La minifalda que portaba Claudia esa mañana de las tortas, era pequeña, ajustada, sin pliegues que se levantaran para cambiar nuestra suerte, puedo asegurar que despertó las fantasías de los albañiles cuando bajaba del coche mostrando sus piernas bronceadas, terminadas en pies con huaraches que enseñaban los dedos con uñas pintadas. Y además, toda esa anatomía vestida la acompañaba con camaradería.

Ya saben, les gritaba:
“¡Holaaaaa!, ¡Buenos díaaaaaas!”, sonriente. “¿Dónde está el encargadooo? ¡Veeen! ¡Tú, sí tú!”, y señalaba al trabajador de la construcción que tenía más cerca…

Y el hombre venía, presuroso, sudoroso, hipnotizado…

Todavía no entiendo por qué fracasó nuestro negocio, si con tamaña falda...

sábado, julio 21, 2007

Locas de contento

Ayer hicimos 20 tortas (bocadillos); 10 de jamón con queso y pan bolillo; las otras 10 de huevo revuelto con chorizo y pan de telera.
Nos lanzamos, una amiga (Claudia) y yo a recorrer construcciones para vender nuestra comida a los albañiles.

Andar de un lado para otro en un día de verano cancunense fue agotador.
Estábamos a unos 40 grados. De pronto se nubló, cayó un aguacero, escampó, al rato hizo un viento como de 70km por hora y luego volvió el sol a ocupar su lugar. Y la humedad en el ambiente regresó con más enjundia. Estos fenómenos naturales se dieron dos veces en el lapso de una hora.
Nosotras, casi sin respiración y transpirando… pero ilusionadas, comenzamos a trabajar locas de contento por toda la ciudad.
Risa y risa, ¡jajaja!

En cada construcción donde parábamos, apagaba el motor del auto, abría las ventanillas, levantaba la cajuela (allí estaba la hielera con las bebidas) y salíamos las dos del coche.

“¡Buenos díaaas! ¡Holaaa, buenos díaaas! ¡Traemos tortas, bien ricas, de jamón y queso y de chorizo con huevito! ¡Eeeey! ¡¿Alguien quiere una tortaaaa?! ¡¿Dónde está el encargadoooo?!”
Dejé que Claudia fuera la “voz” de las dos. Mi excusa era que yo conducía el coche.

Pasó la mañana entera, y ya al mediodía, lo que nos había parecido un súper negocio terminó en desilusión: de las veinte tortas sólo llevábamos vendidas 4. Una de huevo y las otras tres, de jamón.

La crema untada en el pan, con el calor podía echarse a perder…

Nos enteramos, en cada sitio, que ya alguien había ido a ofrecer comida. Y cuál era el precio de nuestra competencia.
En algunos lugares nos dijeron que volviéramos a la una, o fuéramos antes de las siete u ocho de la mañana. Pero que les hiciéramos “guisaditos”.
Otros, decían que no les gustan los alimentos que les lleva su proveedor, que querían probar lo nuestro... Algunos nos preguntaron si dábamos crédito.

“¡Vuelvan! ¡Sí, vengan! No, es que ya desayunamos”, nos decían y no compraban.
Ya no nos reíamos tanto… ja, ja.

Sin embargo, los refrescos los vendimos casi todos. Los trabajadores estaban sedientos y calurosos y llevarles una bebida fresca en medio de su jornada matutina les encantó.

También creo que les encantó la minifalda de Claudia…

Aquí estamos en el paraíso: paisajes bellos, mar de colores preciosos, espectaculares atardeceres, fauna y flora exuberante y exótica, entre otras cosas.
La zona hotelera con esos grandes (enormes) hoteles lujosos (por cierto, hoy desayuné en uno), ese derroche de riqueza y sensación de bienestar que se logra ofrecer al visitante es realmente la imagen que se quiere dar. Y lo logran.
Cancún (y la Riviera Maya) es una cara bien maquillada, amable de trato y presencia impecable que ofrece la magia y el misterio de una cultura maya revalorada a través de Chichén Itzá como séptima maravilla por los mismos maquillistas.
Aunque lo realmente misterioso y oculto es la realidad de l@s trabajador@s: sueldos miserables, abuso en los horarios… entre otros.

Pero dije que ya no iba a quejarme. Así que me iré a la piscina a refrescar un poco antes de que se me ocurra otro negocio.

10 bolillos
10 teleras
¼ jamón
¼ queso
1 lechuga
2 jitomates
1 lata de frijoles
1 lata de chiles jalapeños
¼ de crema ácida
2 chorizos (100 grs.)
12 huevos
Refrescos
Hielo
Servilletas
Bolsas de plástico
Aceite
Gas
Mano de obra
Gasolina
Desgaste del auto
Friega que nos pusimos

Perdimos 100 pesos cada una…

¡¿Alguien quiere una torta?! ¡Eeeeeey!
¡Tortaaaaaas! ¡¿Dónde está el encargadooooo?!

PD.
-Me comí una de huevo con chorizo, me supo deliciosa... las demás las regalamos antes de que se echaran a perder.
-Entró un tábano al coche y para sacarlo…
-Olvidé las llaves dentro del auto cuando nos bajamos a comprar más refrescos.
Nota: agregar en los gastos, el taxi que nos llevó a casa a recoger la llave de repuesto y luego nos regresó al súper.

viernes, julio 06, 2007

Las cosas que me han preocupado...

De 1 a 5 años
1.- Mi biberón con leche tibia.
2.- Que me meciera mamá en su sillón. Que me cargara en brazos papá.
3.- Dormirme con nanas y que me contaran cuentos.
4.- El jardín de niños. Los piojos.
5.- Las inyecciones.
6.- ¿Por qué en otras casas festejaban a los Reyes Magos y en la mía no?
7.- No mearme en la cama.
8.- Bañarme era un suplicio.
9.- Decía que de grande iba a ser artista, algo así como Brigitte Bardot.
10.- ¿El coco es un hombre pobre? ¿Por qué se hizo coco?
11.- Desnudar a las muñecas y luego no encontrar la ropa.
12.- ¿Existen las brujas?

De 6 a 10
1.- Al bebé no lo trajo la cigüeña, salió de la panza de mamá, ¡pobre!
2.- Me gustaba un niño, ¿mi esposo para siempre?, serían muchos años, apenas teníamos seis…
3.- ¿Tendría que usar los vestidos de mi hermana mayor cuando tuviera su edad?
4.- Fingir creer en Santa Claus para que me siguieran dando regalos.
5.- No entendía eso del pecado original. Yo qué culpa tenía…
6.- Hacer la primera comunión.
7.- Los días fríos no ir al colegio. Quedarme en casa mirando las caricaturas.
8.- ¿Quién era la más inteligente de la clase? ¿Y la más bonita?
9.- ¿Es cierto que hay una enfermedad que se llama la regla?
10.- Ir a misa los domingos para que no me bajaran la calificación. Y ¡cuidado! porque si faltaba o decía mentiras Dios se iba a enojar y me castigaría. Era pecado.
11.- Prefería ir al mar los domingos, asumiendo las consecuencias del punto anterior.
12.- Salir en todos los festivales del colegio, recitando, bailando, cantando, etcétera.
13.- Las clases de natación, las clases de baile, las clases de piano…
14.- Dar comida a los mendigos que tocaban las puertas de casa pidiendo “caridad”.
15.- Decía que iba a ser locutora.
16.- También pensé en ser maestra… y escritora.
17.- ¿Por qué había gente pobre? Algo no me checaba.
18.- Ensayar para una obra de teatro donde fui la estrella.
19.- ¿En la URSS todos eran iguales? ¿No había mendigos como aquí? ¡Y, además, no tenían Dios!
20.- ¿Vendrán algún día los extraterrestres? ¿Serán de Marte, o de otra galaxia?

De 10 a 15
1.- Vestirme a la moda.
2.- Hacer experimentos con mi pelo. Maquillarme.
3.- Jugar voleibol, boliche, nadar.
4.- Largarme en la bicicleta con mis amig@s.
5.- Mi primer novio, mi primer beso… mi primera decepción.
6.- Comprar discos de música en inglés y cantar fuerte aunque no entendiera la letra.
7.- Entrar al cine a ver películas para mayores de 18 años.
8.- Que no se notara que traía la regla.
9.- Lucir bien siempre.
10.- Fumar y no marearme. Muchas amigas lo hacían.
11.- Irme de pinta. Llevar las tareas escolares.
12.- Aconsejar a la cocinera sobre sus amores.
13.- Aprenderme todas las rolas rancheras que oían por la radio las muchachas que trabajaban en casa y cantar a pulmón abierto con ellas.
14.- No me gustaba la madre superiora de mi colegio, a las niñas becadas las ponía a barrer.
15.- ¿Si Dios existe por qué no lo vemos? ¿Qué es la fe? ¿Para qué sirve?
16.- Usar minifalda sin que mi padre replicara.
17.- Ya era grande: secundaria mixta, laica.

De 15 a 20
1.- Tomar clases de baile disco.
2.- Vencer la timidez.
3.- Comprar pomadas efectivas para los barros y espinillas.
4.- Reírme de los profesores de la prepa.
5.- Bailar “pegado” con el chico que me gustaba.
6.- No perderme ninguna fiesta.
7.- Discutir con mis padres por la hora de regreso a casa y los permisos a fiestas.
8.- Que me prestaran el coche mis papás.
9.- Elegir lo que iba a estudiar y no errarle.
10.- Salir de casa para ir a la universidad en otra ciudad.
11.- ¡Libre del yugo paterno! Pero una voz interna me decía: cuidado, no hagas esto, no hagas lo otro...
12.- ¿El Quijote estaba loco o era un idealista?
13.- La clase de cibernética.
14.- El moco del profesor que me invitó a salir.
15.- Las serenatas de mis galanes.
16.- Pasar todos los exámenes con buen promedio.
17.- Mi primer coche.
18.- La poesía. Neruda. Manuel Acuña y su “Nocturno a Rosario”. Mi profesor de literatura. Mis primeros relatos.
19.- Las vacaciones de Pascua en Mazatlán o La Isla del Padre.
20.- Jugar squash.

De 20 a 30
1.- Titularme.
2.- Decidir dónde trabajar.
3.- Divertirme. Éxito social, laboral, profesional.
4.- Cambiar el coche. Vestirme bien.
5.- Enamorarme locamente por primera vez.
6.- Viajar a Europa, África, Oceanía...
7.- Gran decepción de la especie humana: el racismo.
8.- Llorar por amor. ¡Buua! ¡Buua!
9.- El mundo no es justo. ¿Qué puedo hacer?
10.- Mi primer psicoanálisis.
11.- Los políticos son corruptos, menos mi padre. Él no.
12.- Darme cuenta que no podía hacer nada por mejorar las cosas que estaban mal en el mundo. Aun así, querer mejorarlas.
13.- El sexo seguro.

De 30 a 40
1.- Mantenerme guapa, delgada y activa. Seductora.
2.- Trabajar con placer. Eso da dinero siempre. Y satisfacción.
3.- El amor de la pareja. Confianza, fidelidad. No cuernos.
4.- Descubrimiento de las fantasías sexuales. ¡Woooou!
5.- La pobreza, el hambre. Los niños.
6.- El primer divorcio.
7.- Entender que mis padres no tuvieron la culpa. Asumir responsabilidades.
8.- El éxito de mi novela.
9.- Comer sano.
10.- Invitar a l@s amig@s a cenar.
11.- Las crudas después de las parrandas.
12.- No perderme los estrenos de Woddy Allen.
13.- Enamorarme de mi analista.
14.- La soledad.
15.- Un segundo intento de pareja…
16.- Los conciertos. La ópera. Las tragedias. Las comedias. El teatro.
17.- Sexo, libertad, pasión. ¡Viva el amor!

De 40 en adelante…
1.- Despertarme con energía. Buen humor y optimismo.
2.- Luchar ilusionada por un cambio en la sociedad sabiendo que no es imposible pero sería raro verlo…
3.- Creativa y profesional en el trabajo.
4.- Escribir. Escribir. Escribir. Y también leer.
5.- Rodearme de gente interesante.
6.- Cuidarme del sol.
7.- No olvidar tomarme las pastillas de la alergia. ¡Atchisss!
8.- El sexo.
9.- Pintar a tiempo las canas.
10.- Encontrar una buena crema para las arrugas.
11.- Hacer ejercicio ¡urgente!, no dejarlo para después.
12.- La graduación de las gafas. Que no aumente la miopía.
13.- Estar al corriente del pago del seguro médico.
14.- Ponerme los mismos jeans de hace diez años.
15.- El entendimiento, la paz, la tranquilidad.

Y como puntos aparte:
Descubrir que aún me dicen piropos por la calle.
Reírme de mí, de ti y de todo…

Este fue lo que salió cuando intenté hacer el "meme del blogger" al que me invitó Dull.
Y lo paso a quien quiera contarnos cómo han sido las diferentes etapas de su vida.

martes, julio 03, 2007

Gris y...

En la actualidad encontramos más colorido que en la Edad Media, ni dudarlo.
Pero, ¡cuidado! si utilizamos gran revoltijo de colores ¡asesinamos al color!

Rosa, violeta, naranja, negro cuervo, calabaza, oso pardo, marrón, cereza, verde limón, amarillo canario…

Rosa:
El romántico
. En el siglo XVIII adquirió el simbolismo de femenino, tierno, suave.
Llegó
al extremo de convertirse en cursi y empalagoso ¡Agh!
Inocente, ingenuo. Quinceañer@ viendo la “vida color de rosa”.
Me atrevo a decir que es un rojo a quien le quitaron lo guerrero.

Marrón / Café / Castaño:
El más humilde de los colores.
El marrón glasé; el café americano, cortado; tus ojos; el cabello oscuro, castaño; la madera
Sí, abunda en los suelos, los vegetales, la naturaleza.
Evoca la suciedad, ¿será por eso que es el más despreciado?

¿Símbolo de virtud?
Es con el café que identificamos la pobreza y la humildad…

Naranja:
La virtud del sol. Calor, energía, alegría, salud.
Naranja
es vida. Es oro.

"Qué bien te queda este color calabaza, noia", me dijo mi vecina catalana esa mañana de domingo que andaba de estreno.
Al naranja siempre le decía calabaza.
"No a todos queda bien, puede caer en lo vulgar",
continuó mi vecina.
De inmediato fui al espejo… ¡uf!, sí me veía muy bien.

Gris:
Se debate entre el blanco y el negro.

El más triste de todos: melancólico.
Aburrido.

El inteligente: la materia gris.
Sabelotodo.

A veces imagino los colores de:
Día naciente
Sombra marinera
Arena en el viento
Tinto borgoña
Risa transparente
Ceniza de recuerdos
Silencio azul

No es casualidad si vemos las cosas negras, nos ponemos verdes de envidia, amarillos del coraje, morados de frío, o blancos de la impresión.

De colores, de colores se visten los campos en la primavera.
De colores, de colores son los pajaritos que vienen de afuera.
De colores, de colores es el arco iris que vemos lucir.
Y por eso los grandes amores de muchos colores me gustan a mí…
De colores, sí, de blanco y negro y rojo, y azul y castaño.
Son colores, son colores de gente que ríe, y estrecha la mano.
Son colores, son colores de gente que sabe de la libertad.
Y por eso los grandes amores de muchos colores me gustan a mí…

jueves, junio 07, 2007

Negro

Bandera de piratas: símbolo de muerte.
Chic, elegante… sombrío.

¿Es en verdad un color?

Lo asociamos al mundo de lo oculto, de las tinieblas, donde las Parcas se divierten hilando el porvenir de las personas… usan lana blanca para conceder vida feliz y larga; y lana negra para la existencia breve y desdichada.

El negro sobrio de los trajes de gala, herencia del negro principesco del Renacimiento.
Hasta el siglo XVI, era un color muy caro y casi exclusivo de aristócratas.

Mi vecina catalana no vistió luto cuando su tío aventurero murió.
“Saps noia, no le agradaba este color. Si alguien de negro caminaba cerca de él, cambiaba de acera. Sólo los verdugos, los curas, los fiscales y los enterradores lo debían portar… era de mal agüero, decía. Tampoco le gustaban los cuervos, los gatos y los toros negros”.
¡Ups!, lo siento, pensé mirando mi blusa oscura, estábamos en el funeral del tío.

En el siglo VI nace el ajedrez, en la India. Las piezas son rojas y negras.
Persas y musulmanes lo adoptan conservando esta oposición.
En el año 1000, los europeos enfrentan a rojas y blancas.
Y es en el Renacimiento cuando comienzan a jugar negras contra blancas.
Oscuridad contra claridad.

Violeta, índigo, azul, verde, amarillo, anaranjado, rojo… infinidad de combinaciones que ofrecen un gran colorido.
Donde el negro y el blanco no están incluidos.
¡Viven en un mundo sin color!

Evitemos:
--meternos en un agujero negro
--tener negra la conciencia
--verlo todo negro

Cuidémonos de:
--las aguas negras
--magia negra
--humor negro

Pero, qué tal:
--una novela negra
--y el jamón de “pata negra”

De Nicolás Guillén:
Canto Negro
¡Yambambó, yambambé!

Repica el congo solongo,
repica el negro bien negro;
congo solongo del Songo
baila yambó sobre un pie.
Mamatomba, serembe cuserembá.
El negro canta y se ajuma,
el negro se ajuma y canta,
el negro canta y se va.
Acuememe serembó,
aé yambó,
aé.
Tamba, tamba, tamba, tamba,
tamba del negro que tumba;
tumba del negro, caramba,
caramba, que el negro tumba:
¡yamba, yambó, yambambé!

¿Podrías decirme si sueñas a colores?
O, ¿qué coche es más elegante que un Rolls negro?...

Ilustración:
Robert Motherwell
Burning elegy, 1991

viernes, mayo 25, 2007

Pásenle

¡La mesa ya está puesta!
¡Vamos a comeeeeeeeer!

Me encantaría ser crítica culinaria de un periódico o revista... :)

Lo he querido hacer desde hace tiempo: escribir sobre los lugares donde ingiero alimentos, donde me nutro... y disfruto, de sabores, olores. Mmmmmm.

Vivir en Cancún no permite desarrollar muchas actividades.
Suerte del blog, y de ustedes, lector@s, gracias.

L@s invito a participar con algún post, ocasional, semanal, mensual, o como gusten.
O, simplemente, con sus comentarios.

Continuaré con mi blog "Intermedio literario", con los colores, la vecina catalana y lo que vaya surgiendo...

A ver de dónde saco el tiempo... ya me las arreglaré.
El blog es:
http://desayunocomidaycena.blogspot.com/

¡Allí los espero!

martes, mayo 22, 2007

Verde

Evoca la naturaleza, lo limpio. Símbolo de la ecología, de limpieza: pasto verde, zonas verdes, basureros verdes, tarjetas verdes, partidos verdes
Lo queremos, nos gusta, es hermoso, es saludable, es…
¡Verde!

El más libre de los colores.
Libertad y él van de la mano.
(Lo adoro ;-)
Prohibido = rojo
Permitido = verde

¡Muy bello para ser verdad!
Desconfiemos
de él: le gustan las aguas turbias.
¡Hipócrita! ¡Desleal!
Ambivalente e inestable de naturaleza.
Representa la inmadurez y también el vigor (un@ joven inexpert@, un viejo rabo verde…)
Los tonos verdosos de las criaturas maléficas. Los espíritus en pena, los demonios. ¡Los marcianos!
Y ¡las hadas!

¿Podríamos calificarlo también de mágico?
Me atrevo, ya que:
Es el color del azar, de la fortuna, del juego. Del destino.
Desde el siglo XVI en los casinos de Venecia se echan las cartas sobre un tapete verde.
Hoy, en las casas de juego hay verde por todas partes.
¿Apostamos?

Verdes españoles:

Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.

Un día, mi vecina catalana me enseñó la joya de la familia.
“Mira, noia, la piedra de l’avia (abuela)”,
me dijo.
Era de mañana y los rayos del sol le daban a la presea. Me quedé hipnotizada mirando sus brillos, era una esmeralda fabulosa, de un verde que nunca más he visto.
“Cada vez que la joya es mostrada a un extraño, la casa se llena de paz y sosiego”,
agregó.
Y yo me sentí bien ;-)

Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Navegando por la red me encontré que:
-si prefieres y disfrutas del color verde eres una persona encantadora y con determinación… sensible y te gusta ayudar a los demás.
-si enloqueces por el verde, puedes llegar a ser una persona despiadada y egoísta, tozuda y terca. De mente cerrada
¿Qué tal?

Expresiones:
Me sacas canas verdes.
Está verde el asunto.
¡Viejo rabo verde!
Más verde que un nopal.
Parió chayotes verdes.

¿Alguien sabe por qué la envidia es verde?

Las paredes de muchos hospitales, así como los uniformes de médic@s y enfermer@s, tienden a pasar del tradicional blanco al verde claro.
¿Cierto? Mafalda, Gatita…

¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

Verdes que l@s quiero verdes
¡Hasta pronto! ¡Cuidemos lo verde!

--Fragmentos de “Romance sonámbulo”. Federico García Lorca.
--Ilustración: La encantadora de serpientes, 1907. Henri Rousseau.