lunes, mayo 29, 2006

Volver a Cancún

Hoy lunes me levanté tempranito y con antojo de comer unas "gorditas de doña Tota", así que me puse mi minifalda y me largué a un centro comercial donde hay puestos de comida (puedes comprar en todos los restorantitos y luego te sientas a una de las mesas del centro) y me comí tres: una de revoltijo -hecha con todos los guisos que tienen allí- otra de frijolitos con chicharrón seco y la tercera de carne molida con mucho chile... En otro sitio compré un jugo de mamey.
¡Vaya diferencia! entre los bocadillos de pan con tomate que comía para desayunar, los años pasados, cuando vivía en Barcelona, y las "gorditas de doña Tota"... de verdad que el cuerpo tendría qué protestar... pero no. Uno se va acoplando igual que sus órganos vitales, a lo que hay, a lo que le suministres.

Leyendo el blog de hoy de Care Santos mis pensamientos se entretuvieron con eso de "volver"... Y bueno, entre las mordidas que le daba a las gorditas y mis cavilaciones acerca de las cosas que hemos dejado, llegué a la conclusión de que volver es una palabra que no debería de existir.
No se puede volver al pasado. Se puede regresar a los lugares. Ver a las personas. Recorrer los sitios, pero volver, es imposible. Ya nada es igual...

Mejor me voy al mar a nadar un rato... a ver si así quemo las calorías ingeridas con las gorditas.

5 comentarios:

Arcadio dijo...

Una vez leí que no se puede volver al lugar del que nos marchamos, porque el lugar se ha hecho tiempo.
El lugar al que volvemos no es el que dejamos de la misma manera que el que vuelve no es el que se fue.

B.Abel, el de la bibliteca dijo...

Mucho de todo esto ¿no depende de cómo y por qué se vuelve? Lo que a su vez ¿no depende de cómo y por qué nos fuimos? Quizá todo está en las expectativas. La muy conocida frase de Heráclito lo define a la perfección. ¿Y si volviéramos no con la esperanza de bañarnos en las aguas del mismo río, sino para recuperar un sentimiento, una luz, un habla, el vuelo de una paloma, el canto de un grillo?, cosas que no "se han hecho tiempo". ¿Sería posible?

Ah, "las gorditas de doña Tota" son una gloria entre las glorias de la cocina popular mexicana. Felicidades por disfrutarlas, Coro.

KTM

Eleonaí dijo...

Hola:

Volver o regresar.

Las aguas del mar ya se movieron. Las palmeras se agitaron por otros vientos. El Sol que iluminó e ilumina ¿volvió o regreso? La arena ¿siempre estará la misma arena?

Me gusta este blog. El relato de la Guera es fascinante. Felicidades.

Tzaviere dijo...

A propósito de regresos: me he puesto un tanto nostálgico leyendo tu entrada; el culpable fue el delicioso licuado de mamey, que probé en... ¡1992! En Bacalar, durante un diplomado para escritores del sudeste y de Centroamérica (perdón por el anglicismo).

[Post-scriptum: saludos al vecino.]

tanguito dijo...

Según Carlos Gardel, es posible volver e incluso "viente años no es nada". Según yo, los "veinte años" no se refieren a un plazo temporal concreto, sino a uno indeterminado. Es como decr "las mil y una". Juzgo que Gardel (y Penélope, que ahora lo canta) están equivocados. No es posible volver porque todo, empezando por un minuto, es mucho. Quizá pueda regresarse, como afirman Literatura Mexicana y Eleonaí. Vaya misterio. Y vaya textos bonitos e inteligentes comentarios. Felicidades, desde Argentina, para todos los que hacen este blog.