viernes, febrero 27, 2015

Blog: materia del pasado

Escribir en este espacio es como ir al pasado.
Yo defendía la idea de los blogs cuando compañeros de un taller de cuento en Cancún (por los años 2006 a 2011) la despreciaban y decían que era un género menor, "perdonados están, ya que no conocen y no saben lo que dicen", pensaba.
Es una pena que con la llegada del Facebook y del Twitter haya disminuido el número de blogueros (yo entre ellos). No he sabido qué fue de esa comunidad de bloggers a la que me sentía pertenecer, amigos que me dejaban comentarios, algunos los llegué a conocer, otros eran un misterio...
Estaban incorporados en mi vida diaria, pensaba en ellos sin haberlos visto, por el simple hecho de hacer comentarios a mis textos y yo pensar y comentar en sus entradas.
Cuando llegó el Facebook y el Twitter los blogs pasaron a la historia.
Aún recuerdo los días de Intermedio literario y Del diario Cancún... después: nada. Silencio. ¿Qué fue de los demás blogs? ¿Por qué ese rompimiento? ¿Todo era falso? Y a los que amamos la escritura, quienes teníamos en ese mundo una retroalimentación inmediata a nuestras ideas, ¿qué nos pasó? Puede que factores externos, un cambio de casa, de ciudad, (como fue mi caso), un trabajo que te quita todo el tiempo y no te deja ni un minuto para pensar y recrearte en lo que escribirás.
El Intermedio literario me permitía explayarme en cualquier tema y hacer literatura (aunque muchos opinen lo contrario -que no es literatura).
En Del diario Cancún comencé a escribir sobre restaurantes y sus platillos, precios, servicio... uno de mis temas era que quería ser una crítica gastronómica, ¡ja! El blog me permitía soñar en esa posibilidad. Lo estaba haciendo!!!
Cuando comencé con Facebook me parecía horrible. Todos se mostraban felices con fotos de caras sonrientes, en viajes, o con familias fabulosas y cumpleaños envidiables; todos bonitos, disfrutando; luego, los religiosos invadieron muros con imágenes; y los videos simpáticos de animales que hacían sus gracias; y los nietos y los hijos y los... y los... todos en un mundo completamente feliz y maravilloso como para despertar envidias. ¡Qué asco!
Twitter es otro rollo. Es la inmediatez. Es la brevedad. Es enterarte de eventos, la información en el momento, la metida de pata de gente famosa y de políticos. Despierta polémica. Divierte. Pero no es literatura. ¿O sí?

Hace unos años participé en los Premios 20blogs del diario 20 minutos y durante 2 años quedé entre los 5 primeros lugares. Este año estoy participando nuevamente. No es lo mismo, que lo digo yo.

Ojalá volviera ese tiempo en que escribir en el blog era un placer, que abundaran los comentarios, los amigos y formáramos una fraternidad. Quien me lea y quiera dejar un comentario se lo voy a agradecer, así sabré que no navego sola en este mundo cibernético.
Un abrazo blogger
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