martes, septiembre 26, 2006

"Juro que soy yo"...


Bueno no estoy muy segura, el caso es que...
Sumida en el asiento del avión de Continental Airline, dándole vueltas a mil cosas: el terremoto, la tragedia en que había dejado mi país, los amigos… el amor, Fiji, las palabras cariñosas con acento francés… dentro del juego de maletas: ropa linda, nueva, zapatos que estrenaría allí, en los mares del sur… ¿cómo estaría Diana, mi amiga?, nos despedimos y al rato, otro temblor y la gente decía "se desplomaron más edificios". ¡Ay!, yo volando rumbo al paraíso, me recriminaba, pero enseguida llegaban otros pensamientos… imaginaba el abrazo de mi novio nomás vernos… seguro nos comeríamos a besos allí mismito en el aeropuerto… el edificio de Diana parecía intacto… la renuncia a mi trabajo semanas antes "no te vayas, no acepto que renuncies" dijo el señor X. De todos modos le dije adiós… Traía ¿cuántos dólares, cheques de viajero, tarjetas de crédito?... preparada para cualquier eventualidad… regalos para el francés… A ratos miraba por la ventanilla las nubes y pensaba que no me cambiaría por nadie… las figuras de los cirros y los cúmulos eran hadas, veleros, ositos, y caras sonrientes un poco idiotas… como la ilusión y el amor.

Justificaba: enamorada, tenía planes, vivía en Cancún y había ido a DF solamente a por mis visas para viajar al extranjero y ¡zaz! El sismo.
Una nueva vida llena de amor y aventuras románticas me esperaba del otro lado del mundo. No podía despreciarla.
A ratos lloraba, luego reía. Y también soñaba. Y volvía a llorar. Había sido demasiado. Todo. El terremoto. Lo que estaba dejando atrás. Cada vez más lejos… Mi trabajo. Mis amigos. Era atrevida e insegura.
Y era largo el viaje… veintitantas horas nomás de vuelo. Veintitantas horas de darle a los pensamientos, a los recuerdos, a los sueños, a las recriminaciones, a las fantasías… y veintipocos años que llevaba encima.

Hicimos una escala en el aeropuerto de Hawai… y paseando por los pasillos entre tienda y tienda, oliendo las flores del collar que me colgaron al bajar del avión, me miré en un póster. Unos meses antes había posado amistosamente para unos fotógrafos que visitaron Chichén Itzá y ¡sorpresa! mi foto estaba allí, promocionando las ruinas arqueológicas. "Juro que soy yo"... quería que se enteraran todos… una emoción más qué añadir a las ya acumuladas. Algunas personas con rasgos orientales me sonreían… "me habrán reconocido en la foto" pensaba allí a lado del pendón.

Más horas de vuelo. Otro despegue, cinturones abrochados, comidas en el aire, baños diminutos, charlas de cortesía… todavía fumaba y se podía en los aviones, más lágrimas, pensamientos anarquistas, placenteros, culpables… y de pronto comenzaron a verse por las ventanillas infinidad de islas entre el azul de abajo. Interminables horas de islas. ¿Cuál será? Me preguntaba…

Se dejó oír la voz del capitán y… de pronto apareció a lo lejos:
¡FIJI!

Continuará…

(PD. es para Mita, que preguntó)

8 comentarios:

Mita dijo...

oh si, gracias gracias!!!
Estas historias siempre me matan, soy hartamente metiche en las historias de este tipo jaja

Pero una vez más me dejas en ascuas..aggh...es como esperar la novela del dia siguiente, esperaré..vale la pena ;)

Saludos
byeeeeee

Eleonaí dijo...

Hola Coro:

Y Fiji estaba ahí, como hacia mil, miles, de años...

Tzaviere dijo...

("From Fiji to Tiree and the Isles of Ebony...", Enya dixit)

Deliciosa crónica (apta para el futuro libro de memorias). ¿No se te ocurrió fotografiar el poster, o conseguir uno? Habría sido fabuloso obtenerlo...

Angeek dijo...

¡Wow! qué aventura! y en Fidji! ese lugar y Bora Bora me fascinan, tendré que ir algún día.
Me dejaste picada...

Juana Gallo dijo...

Mita:
Continuará... gracias por motivarme.

Eleonaí:
Y seguirá seguirá... esperemos.

Tzaviere:
No traía cámara cuando me encontré con mi imagen allí... y nadie me hizo caso cuando quise indagar.
Y, bueno, será para incluir en las memorias... gracias por tu comentario.

Angeek:
Es un sitio fabuloso, bellezas naturales... un sueño.

Alb@ dijo...

Siiiiiii, hay que rescatar ese póster, queremos verlo, queremos verlo (favor de poner tonadita infantil y aplaudir, jejeje).

eldelabiblioteca dijo...

Sí, sí, sí. Queremos ver ese póster. Y también saber qué pasó con el francés. Esta llegada a Fiji dura una eternidad. No se vale.

Juana Gallo dijo...

Alba y eldelabiblioteca:
ya vendrá la continuación... las fotos se las debo para la próxima vez que vaya a Hawai - Fiji, solo que no será la del póster...