domingo, septiembre 21, 2008

Una delicia

Hoy vine a Playa del Carmen a una cita de trabajo…

Gente que vive en Cancún va a Playa del Carmen a trabajar y viceversa. Son 60 kilómetros que separan una población de la otra.

En el momento de escribir esto, estoy sentada en la terraza de una cafetería en la Quinta Avenida, bebiendo un frapuccino caramel. Sobra decir que lo estoy saboreando y que es una ¡delicia!, sin embargo, sé que en gustos (dice el tópico) se rompen géneros. Y con los cafés, más.
Estamos como a unos 35 grados centígrados, pero aquí en la sombra corre una brisa agradable y yo disfruto mirando a la gente que camina por la Quinta… algunas chicas en bikini, tod@s con ropa ligera y chanclas. L@s miro satisfech@s andando bajo el sol.

Algun@s pasean en bicicleta, otr@s con sombreros o gorras, lentes oscuros, maletas, mochilas, grandes bolsas de tiendas, una niña camina saboreando un helado de vainilla. Un señor distraído y con cámara, mira a todos lados.
Parejas de la mano, un joven con la calva brillante.

Musculos@s, delgad@s, gord@s, atlétic@s, moren@s, rubi@s, broncead@s, lechos@s, alt@s, baj@s...
En la mesa de junto, un hombre mayor con dos jovencitas comen su lunch. Tienen la piel muy quemada, en partes se les ve muy rosa resultado de la exposición inclemente al sol.

Continúo observando: pasa un individuo presuroso, parece vendedor. Dos albañiles. Un niño pequeño corre, la madre lo persigue hasta alcanzarlo.
Una muchacha camina y bebe agua del pico de una botella. Una señora mira su reloj, va de prisa.

De pronto, pongo atención a los sonidos y escucho conversaciones en inglés, en italiano, en español y en un idioma que no logro saber de qué parte del mundo es. No es maya. La música de fondo, descubro, es una canción en portugués.

En una mesa cercana discuten acerca de propiedades, que si los pisos, que si bonitos, que si baratos, con diseño, tantos metros cuadrados...

Estoy en la terraza, zona de fumar. No fumo, pero la chica que tengo a lado, sí. Ella fuma y come y bebe, todo a la vez y se rasca y lee y ¡habla por teléfono!
“Es muy activa”, pienso.

Las banderas ondean en algunos locales comerciales de la calle, se supone que en México, septiembre es el mes patrio

Alguien dice: “Yo no creo que nos hagamos millonarios en el primer año, pero si aguantamos… es que aquí en Playa”…

Un bebé es transportado en su carriola por una mujer joven, los sigue un perro de raza pequeña.

¡Ah!, cómo me distraje. Vine a Playa del Carmen a una cita de trabajo…

8 comentarios:

Eleonai dijo...

Qué delicia. Sentir la arena bajo los pies. Ver todo y a tod@s.

Disfrutalo.

Juan de Lobos dijo...

apuesto a que esa cabeza calva le recordó a este humilde Lobo.
Saludos desde Tuxtla, ya estamos más cerca Maestra.
Aullidos, besos y abrazos para usted.

Comandante von Diviesoff dijo...

Saludos Juana, te había perdido la pista, gusto de reencontrarte y que mejor que en una terraza en la playa, jejeje

Alb@ dijo...

Que delicia...mmm, playita, sol, brisa.

Me recordaste a mi Tampico adorado.

Te dejo un abrazo.

Susana S dijo...

Pues toda mi envidia de la buena, y también algunos recuerdos que cómo han aflorado estoy días ...

Salud con ese frapuchino

Eratóstenes Horamarcada dijo...

Eres buena observadora. ¡Eso es lo que yo quisiera! Que mis ojos no pierdan ningún detalle de lo que está sucediendo frente a ellos.

Lorena dijo...

pues parece un ambiente con bastante movimiento y con algunas cosas agradables otras no tantas...eso si, un lugar con mucha vida, me gustaria estar ahi tambien y tomarme un frapuchino ;-)

Coro dijo...

---Eleonaí, es un placer, sí y una delicia...
---Lobo, sí creí que era usted el pelón, pero miré más de cerca y ¡no!...
---Saludos, Comandante Jesús, los re-encuentros son fantásticos, aunque sean en terrazas virtuales...
---Paisana Alba, como Tampico no hay dos (y más en el recuerdo), pero Playa del Carmen tiene lo suyo...
---Susana, los recuerdos ¡bienvenidos! a darles rienda suelta que nos traerán creatividad.
¡Salud! con tus buenos cafés.
---Erat, me parece que eres mejor observador de lo que dices. La sensibilidad de tus escritos lo demuestran...
---Lorena, y a mi me gustaría estar allá también y saborear esos pasteles de manzana que haces, con un café calientito, jajaja.

Atod@s, muchas gracias por sus visitas, les mando un abrazo, con un frapuccino incluido.