sábado, junio 13, 2009

Seraf

Era la oportunidad de repasar con el abuelo. Llegó de visita cuando yo estudiaba para un examen de biología.
-La tierra y el hombre tienen la misma composición, más o menos un treinta y cinco por ciento de sólidos y un sesenta y cinco por ciento de líquidos –llegó diciendo el abuelo-. Las plantas, los animales y toda la Tierra estamos hechos con el mismo molde.
Me parecía muy interesante el tema del viejo, pero yo tenía examen sobre las jirafas…

-Abuelito, ¿sabías que la jirafa es la más alta de los animales, mide 5 metros de altura y pesa 900 kilos... aproximadamente?
-Las jirafas dan zancadas de seis metros –dijo, de pronto, y agregó-: No me extraña que pasen 18 horas al día comiendo, si sólo se alimentan de hojas tiernas de los árboles y hierbas.

El abuelo traía a flor de piel el tema de la dieta. La abuelita le servía platos con avenas, verduras y frutas y no le permitía comer grasas ni nada que le pudiera subir el colesterol.
-¿Quieres? –le mostré un chocolate amargo que saqué de mi mochila. Sabía que era su favorito.
-Las jirafas tienen algo angelical –decía, mientras saboreaba el chocolate- Seraf, de allí viene su nombre original, de los serafines.
Eso no lo encontré entre mis apuntes. Lo cierto era que mi abuelo tenía más información que los libros.

-Su lengua negra es tan larga que le sirve para limpiarse las orejas –dije, cuando descubrí que al viejo le salían unos pelillos de entre el lóbulo.
-Su corazón trabaja el doble de lo normal (de otro mamífero de su peso) para mantener la presión de la sangre en contra de la gravedad. Y cuando la jirafa baja la cabeza para beber o comer hierbas, un sistema de su organismo previene el exceso de sangre en su cerebro -afirmó, e hizo silencio, luego se llevó las manos al corazón y dejó de repasar conmigo.

Se recostó en la silla y, después de comerse completamente mi chocolate, se puso a mirar una mancha en el techo.
Me gustaría tener un sistema de infrasonido, como las jirafas, para comunicarme con el abuelo. Últimamente ya no veía tanto al viejo, sólo en las vacaciones, ya que vivíamos en ciudades distantes y yo los fines de semana tenía qué hacer trabajos y proyectos que me encargaban en la escuela.

Decía la abuela que salía a pasear solo… que buscaba lugares apartados para sentarse con su violín y allí se quedaba horas, hasta que ella iba a por él.
Mientras el viejo estaba absorto en las manchas, yo leí en silencio el último párrafo de mis apuntes: "Las jirafas viven en grupos de 20 a 30 jóvenes y, al envejecer buscan la soledad".

De pronto, el abuelo revivió y se puso a declamar Pasatiempo, un poema de Benedetti:
Cuando éramos niños / los viejos tenían como treinta / un charco era un océano / la muerte lisa y llana / no existía.
Luego cuando muchachos / los viejos eran gente de cuarenta / un estanque un océano / la muerte solamente / una palabra.
Ya cuando nos casamos / los ancianos estaban en cincuenta / un lago era un océano / la muerte era la muerte / de los otros.
Ahora veteranos / ya le dimos alcance a la verdad / el océano es por fin el océano / pero la muerte empieza a ser / la nuestra.

14 comentarios:

Doctor Gurma dijo...

Conmovido y enternecido con el abuelo-jirafa.

Puedo pensar que el tema de serafin-jirafa se remita a la circunstacia de que a la hora de la comida aparecen entre los árboles sus apacibles caritas y dé la impresión de que flotan...

En fin, que un abuelo tan noble y tan sabio, sólo podía ser un abuelo-jirafa-serafín

Qué hermoso texto Coro!

marichuy dijo...

Querida Coro

El Abuelo tenía un poco de músico, matemático (loco, los matemáticos siempre me lo han parecido), biólogo y poeta. Mi corazón debe ser como de Jirafa, trabaja al doble, je... el pobre, por eso está tan maltrecho.

Ese poema de Benedetti... es tan cierto, nuestra percepción de la edad y la vejez, va modificándose conforme vamos siendo mayores. De una crudeza... bello pero crudo.

Un abrazo

Eleonaí dijo...

¡Qué recuerdos!

Benedetti en la voz de tu abuelo. Felicidades.

Nayuribe dijo...

Interesantes apuntes da el abuelo, siempre me encanta cuando lo pones en tus narraciones.

Y el poema de Benedetti me deja pensando... ya voy por la segunda etapa... y dentro de poco la gente que me rodea entrará a la tercera...

besitos

Fernando dijo...

Claramente el abuelo es un nexo entre la magia y la vida, si es que ambas son algo distinto. En cualquier caso, sabe descubrir la magia de cada pizca de eternidad diaria, con la tierra, las jirafas o Benedetti.
Qué hermoso, Coro.
Un abrazo.

Coro dijo...

---Doctor Gurma, me encantó esa idea de que a la hora de la comida parecen angelitos... y mi abue era alto y flaco, con el cuello largo...

---Marichuy, el abuelo era un ser excepcional... Y es muy cierto eso de que la edad es relativa, todo depende de nuestra percepción...

---Eleonaí, los recuerdos que inventamos y los que de verdad son... ¿qué diferencia hay?

---Nayuribe, yo mejor ni te cuento en qué etapa estoy, jajaja.

---Fernando, magia, vida, eternidad, tierra, jirafas... qué lindo recuento. Muy sensible...

Muchas gracias a tod@s por visitarme y dejar comentarios.
Les mando besos...

no comments dijo...

Ya se echaban en falta las historias del abuelo, son de lo mejor.
Y las jirafas, me parecen muy enigmáticas, con ese cuello tan largo y cómo resuelven el problema de la presión sanguínea al cerebro...

Coro dijo...

No Comments:

El abuelo aparece y desaparece, es así...

Y, su sistema del organismo debe ser bastante sofisticado para eso de la sangre en la cabeza... yo me pongo de cabeza para abajo y ni te cuento...

Gracias por tu comentario, un abrazo.

Alikhandr@ dijo...

Saludos excelente dia.

Coro dijo...

Alikhandr@:

Muchos saludos para ti también y buenísimos días...

Io dijo...

Lo que me hubiese gustado tener un abuelo como el tuyo :)

La cantidad de cosas que acabo de aprender sobre las jirafas. La última vez que estuve en Selwo, un parque de naturaleza que tenemos por aquí, contemplé a una desde la altura, la llamé y ella volvió la cabeza y acercó su cara a la mía. Fue algo muy emocionante.

Besos.

Coro dijo...

Io:

¡Qué lindo lo que dices que hizo la jirafa!...
Lo haré cuando vaya a un zoo.

Un beso.

Schatzy dijo...

Eso es adaptado de un pasaje de La mujer justa, de Sandor Marai

Anónimo dijo...

Es correcto esta en la.mujer justa de sandor marai