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miércoles, julio 22, 2009

Katum

Gato negro sensible, escurridizo, seductor y (hasta hoy) machorrín. En estos momentos se encuentra en la sala de operaciones… Si por mí fuera yo no le quitaría nada, pero es necesario por muchas razones... Habíamos estado posponiendo su castración por x motivos, pero ya llegó el día.

Katum es muy hábil para abrir las puertas corredizas de los mosquiteros del balcón y de la terraza. El departamento se llena de mosquitos cuando por las tardes abre y entran todos (Lenin, Micha, él y el mosquerío) y si no me he dado cuenta de que está abierto, me entero porque empiezan a picarme los condenados zancudos.
Durante la noche también abre, entra a casa y nos despierta maullando… la verdad, yo ni lo pelo, pero mi compañero sí… y supongo que es bastante molesto levantarte de la cama para sacar al gato y cerrar la puerta varias veces durante las horas que son para dormir sin interrupciones. Sí, tengo claro que existen las puertas para que los animales entren y salgan sin molestar a nadie y ya tuvimos una que no nos funcionó (ese es otro tema…).

Cuando Katum comenzó a entrar en la casa de la vecina por las noches… Imagínense que van al baño, o a la cocina a por un vaso de leche, y de pronto ven un gato negro que se les atraviesa por el camino. ¡Es el colmo! Pobre vecina…
Llamé al veterinario y me dijo que la solución era castrarlo ¡ya! Así que en estos momentos debe estar siendo intervenido…
Luego le tocará el turno a Lenin (hoy no había sitio para él. ¡Suertudo!)
Y el verano sigue su curso…

Ps. 5 horas más tarde: La operación fue un éxito y en estos momentos está grogui todavía por los efectos de la anestesia. Esta noche dormirá en casa…

martes, julio 21, 2009

Mamá

Acabo de terminar la novela Mamá y aquí les dejo este texto. Como pueden ver, mi escritorio está desordenado y tengo trabajo por hacer (ordenarlo). Pero también he de dar comida a los gatos, darme un chapuzón en la piscina, tomar un café con una amiga y… así va pasando el verano.

Joyce Carol Oates, nació en 1938, escritora norteamericana, candidata al Premio Nobel de Literatura, además catedrática de la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey.
He leído algunos de sus títulos y desde el primer libro de relatos que cayó a mis manos quedé atrapada con su prosa; fascinada con la fuerza narrativa de su novela La hija del sepulturero; o intrigada y sin parar de leer con ¿Qué fue de los Mulvaney?, dos de sus novelas que han hecho de Joyce Carol mi autora favorita.
Narra historias de personas simples norteamericanas, que aman y sufren y también gozan. La psicología de los personajes, muchas veces raya en la locura para de nuevo regresar en un instante a la lucidez donde siempre cabe la duda.

Mamá, es una novela narrada en primera persona, en la que Nikki -la hija menor de Gwen Eaton-, cuenta su historia. Es como si nos invitara a su búsqueda interna donde está presente el conflicto de la muerte; la relación con su hermana mayor, mandona, histérica, manipuladora; la casa familiar, que se debe vender para repartir la herencia; el pan recién horneado, que nos lleva a ese hogar donde en las reuniones familiares tenía gran importancia la comida; los amigos de la familia, tan recurrentes, tan importantes para ciertas aclaraciones; los recuerdos de la infancia, las fotos; esa búsqueda para encontrar no se sabe qué pero que está allí y se debe rescatar; y ese amor que parece resolverlo todo, entre otras situaciones.

He aquí el comienzo de la novela Mamá:
“la última vez
La última vez que ves a alguien y no sabes que será la última vez. Y todo lo que ahora sabes, ojalá lo hubieras sabido entonces… Pero no lo sabías, y ahora es demasiado tarde. Y te dices: «¿Cómo iba a saberlo? No podía saberlo».
Ésta es la historia de cómo echo en falta a mi madre. Algún día, de una forma única, será también tu historia.”

Estuve especialmente sensible en la lectura de esta novela. Mi madre falleció hace poco más de un año y hubo cosas que surgieron mientras iba leyendo. Tenía que hacer pausas y pensar en mi propia historia… Estuve saboreando y recreando en mi memoria la vida con mi madre. Y descubrí que fue un camino lleno de amor que con gusto volvería a transitar.
En resumidas cuentas, Oates es intimista, real, cruel y a la vez divertida… pero siempre con esa fuerza en las palabras que me hace esperar con ansias sus próximas letras.

Esta entrada está dedicada a http://diosesmuertos.blogspot.com/ por haberme otorgado el “Premio comprometidos y más 2009”. Muchas gracias, Dull, por tus palabras, es un honor. Cito:
“Yo no sé en qué esté comprometido mi blog, pero conozco unos cuantos que sí que están comprometidos con su causa y son coherentes consigo mismos. Mencionaré a 5 de ellos: Intermedio literario: Coro está comprometida con la buena lectura y el buen escribir. (…)”

Hasta la próxima, cuídense de las gripes… y si van a la playa, ¡usen bloqueador solar!

Ilustración: Mi escritorio desordenado.

jueves, julio 16, 2009

Existencialismo

La existencia precede a la esencia.
¿Estás de acuerdo con la afirmación? Eres existencialista.
¿No estás de acuerdo con la afirmación? Sigues existiendo, pero esencialmente no.

Algunas frases de Soren Kierkegaard:

  • Debo encontrar una verdad que sea verdad para mí.
  • La vida sólo puede ser comprendida hacia atrás, pero únicamente puede ser vivida hacia delante.
  • Vivir en el recuerdo es el modo de vida más perfecto que se pueda imaginar.

¿Podrían ser tuyas estas frases?

Ilustración: Søren Kierkegaard en el coffee-house, dibujo al óleo de Christian Olavius, 1843.
Fuente: Wikipedia.

martes, julio 14, 2009

Improvisando

No encontré al abuelo por ningún lado, así que los temas de música y matemáticas no serán los del día. Tal vez un poema al caer la tarde, cuando mire los rayos del sol tenues y sus luces mezclándose entre las ramas de los árboles y notar que a esa hora cambian los colores de las casas… Pero no ahora, que es de mañana, estoy desayunando y tengo a los gatos maullando y restregándose en mis piernas. :)

Quisiera ir al mar, meterme al agua salada, sentir el sol y escribir acerca de las conversaciones que se escuchan cuando estás allí tumbad@ en la arena. Es un pendiente que me gustaría hacer desde que leí el blog de Fernando: Territorio enemigo. Pero tampoco. No puedo ir al mar este día porque tengo cosas que hacer y deben ser resueltas hoy. ¡Ya! Uf…

Hoy es una fecha para recordar:
---Fiesta Nacional francesa.
---Cumpleaños de mi amiga Francesca Rosés.
¡Felicidades Piki!

Mejor les dejo con una frase de René Descartes que tanto le gustaba al abuelo:
Cogito ergo sum

Ilustración: La libertad guiando al pueblo. Eugene Delacroix, 1830.

viernes, julio 10, 2009

domingo, julio 05, 2009

martes, junio 30, 2009

Parece increíble

Lenin, el macho dominante…

Habla, dice (maúlla) claramente el nombre de mi compañero. Lo repite cuando quiere que le abran la puerta de la terraza para entrar. Él (mi compañero) deja lo que está haciendo en ese momento y abre. A los cinco minutos, Lenin vuelve a decir el nombre de mi compañero y él vuelve a dejar cualquier cosa que hace, por más importante que sea, para abrirle la puerta y el gato sale, o entra, o sale.

Y así sucesivamente…

¿Será que es más difícil pronunciar mi nombre?

miércoles, junio 17, 2009

Plumas

Las plumas, según la cultura egipcia, pertenecen al elemento aire.
Se las relaciona, obviamente, con el mundo de las aves. Y son fundamentales para que estos animales puedan volar, ya que forman parte de sus alas.
  • Además, las aves, por medio de las plumas:
    · Reconocen a los miembros de la misma especie y diferencian sus sexos… lo que les resulta importantísimo para el cortejo.
    · Recubren y protegen el cuerpo y evitan las pérdidas de calor.
    · No se mojan: son impermeables.
    · Se forman los penachos sobre la cabeza, lo que comúnmente llamamos copete.

Y, a propósito de penacho, me llevó mi asociación de ideas al «nuestro», al Penacho de Moctezuma… un quetzalapanecáyotl o tocado de plumas. Tiene más de 400 plumas de quetzal engarzadas en oro, piedras preciosas, entre otros aditamentos de valor, y plumajes de diversas aves.
Lo tenemos tan lejos, nada menos que en Austria, en el Museo de Etnología de Viena.
Su valor estimado por el gobierno austriaco es de 50 millones de dólares.
(¡Lo que me resolvería en estos momentos!…)

Supersticiones:
---¡Cuidado! No pises una pluma de cuervo o ave negra para que no te llegue la mala suerte. Si te encuentras una en tu camino, debes clavarla en la tierra para que te mejore la fortuna.
---Si llevas en la cartera dos plumas de paloma, ahuyentarás el mal de ojo.

Costumbres:
---Algun@s vanidos@s del siglo XIX en sus sombreros llevaban plumas de pavo real.
---Varias tribus de aborígenes las usan para adornarse. Y los jefes se distinguen por su cabellera de despampanante plumaje.
---Además de para el cortejo, los machos y las hembras (de cualquier especie) exhiben su «plumaje» para intimidar a otr@s, compitiendo por las hembras y/o machos… o por un trabajo, o...

¿Alguien sabe lo que quiere decir?:
"Se le ve el plumero."
"Tiene mucha pluma."
"Extendió el plumaje."
"Se tiró una pluma."

Recomendación:
---Protejamos las aves.
---Di NO a las prendas rellenas de plumas.

Ilustración: El Penacho de Moctezuma.
http://www.jornada.unam.mx/2005/05/12/a08n1cul.php

sábado, junio 13, 2009

Seraf

Era la oportunidad de repasar con el abuelo. Llegó de visita cuando yo estudiaba para un examen de biología.
-La tierra y el hombre tienen la misma composición, más o menos un treinta y cinco por ciento de sólidos y un sesenta y cinco por ciento de líquidos –llegó diciendo el abuelo-. Las plantas, los animales y toda la Tierra estamos hechos con el mismo molde.
Me parecía muy interesante el tema del viejo, pero yo tenía examen sobre las jirafas…

-Abuelito, ¿sabías que la jirafa es la más alta de los animales, mide 5 metros de altura y pesa 900 kilos... aproximadamente?
-Las jirafas dan zancadas de seis metros –dijo, de pronto, y agregó-: No me extraña que pasen 18 horas al día comiendo, si sólo se alimentan de hojas tiernas de los árboles y hierbas.

El abuelo traía a flor de piel el tema de la dieta. La abuelita le servía platos con avenas, verduras y frutas y no le permitía comer grasas ni nada que le pudiera subir el colesterol.
-¿Quieres? –le mostré un chocolate amargo que saqué de mi mochila. Sabía que era su favorito.
-Las jirafas tienen algo angelical –decía, mientras saboreaba el chocolate- Seraf, de allí viene su nombre original, de los serafines.
Eso no lo encontré entre mis apuntes. Lo cierto era que mi abuelo tenía más información que los libros.

-Su lengua negra es tan larga que le sirve para limpiarse las orejas –dije, cuando descubrí que al viejo le salían unos pelillos de entre el lóbulo.
-Su corazón trabaja el doble de lo normal (de otro mamífero de su peso) para mantener la presión de la sangre en contra de la gravedad. Y cuando la jirafa baja la cabeza para beber o comer hierbas, un sistema de su organismo previene el exceso de sangre en su cerebro -afirmó, e hizo silencio, luego se llevó las manos al corazón y dejó de repasar conmigo.

Se recostó en la silla y, después de comerse completamente mi chocolate, se puso a mirar una mancha en el techo.
Me gustaría tener un sistema de infrasonido, como las jirafas, para comunicarme con el abuelo. Últimamente ya no veía tanto al viejo, sólo en las vacaciones, ya que vivíamos en ciudades distantes y yo los fines de semana tenía qué hacer trabajos y proyectos que me encargaban en la escuela.

Decía la abuela que salía a pasear solo… que buscaba lugares apartados para sentarse con su violín y allí se quedaba horas, hasta que ella iba a por él.
Mientras el viejo estaba absorto en las manchas, yo leí en silencio el último párrafo de mis apuntes: "Las jirafas viven en grupos de 20 a 30 jóvenes y, al envejecer buscan la soledad".

De pronto, el abuelo revivió y se puso a declamar Pasatiempo, un poema de Benedetti:
Cuando éramos niños / los viejos tenían como treinta / un charco era un océano / la muerte lisa y llana / no existía.
Luego cuando muchachos / los viejos eran gente de cuarenta / un estanque un océano / la muerte solamente / una palabra.
Ya cuando nos casamos / los ancianos estaban en cincuenta / un lago era un océano / la muerte era la muerte / de los otros.
Ahora veteranos / ya le dimos alcance a la verdad / el océano es por fin el océano / pero la muerte empieza a ser / la nuestra.

miércoles, junio 10, 2009

Pajarito


Katum y Lenin observan los pájaros… Micha parece ajena, sin embargo, ella también está pendiente de las aves.

Ayer cayó un pequeñín en la terraza. Parecía que estaba aprendiendo a volar y vino a dar donde los mininos.

Me asomé a mirar en qué se distraían los hermanos –corrían de un lado a otro- y vi que algo se pasaban como si fuera pelota de fútbol…
El pobre estaba inmóvil y no podía disimular un ligero temblor. Lo levanté del suelo, acaricié su cabecita, le extendí las alas… él abrió sus ojos y me miró. Mis gatos protestaron: "¡Miau!". "Es normal", pensé, "les quité su pelota".

Un pajarraco negro –su padre, supongo, o su madre- se acercó volando y haciendo alharaca por encima de mi cabeza. El pajarito al escuchar a su pariente revivió emitiendo un sonido fuerte que casi me espanta. De tan pequeño cuerpo salió un graznido que hasta mis gatos maullaron extrañados.

Aventé al pájaro al cielo, y él, volando torpe, fue a reunirse con su familia que lo esperaba en las ramas de un árbol…