sábado, agosto 29, 2009

Amanecer y felicidades

Últimamente vuestra menda no tiene tiempo más que para atender el trabajo que le da el sustento diario...

Recibí un email de Marichuy (Melange). Ella, conociendo a mis gatos gracias a los textos que escribo en este espacio, me envió un artículo: Lenguaje felino de Vilma Fuentes, publicado en La Jornada el 26 de agosto. Me encantó el artículo de Fuentes… y el detalle de Marichuy. Muchas gracias por acordarte de mi familia gatuna (ell@s te dicen: ¡Miau!).

Ya no me acuerdo casi ni cómo me llamo. Comencé a trabajar en un colegio y tengo más de cien alumnos. Soy miss de español... en secundaria.
No he tenido tiempo de nada... y cuando de pronto dispongo de un momento libre, algo de la casa me distrae: que si Lenin llegó con la oreja herida, tiene un absceso y hay que llevarlo a la veterinaria (y aprovechamos para castrarlo, ¡a mi machorrín!); que si a Katum lo rechazó su madre, y es la causa de su comportamiento tímido (necesita un psicólogo); que si la Micha está muy gorda, parece que un día vaya a explotar (debemos ponerla a dieta ¡con un nutriólogo para gatos!)... Y yo no puedo descuidar a mi compañero, por supuesto, y a mis vecinas y a... a… a... a u x i l i o ! ! !

Me levanto de la cama a las cinco y media de la mañana: ¡alegre, con energía!, mirando al amanecer y cantando Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así.
Y cantando bajito voy, mientras la Micha se enreda entre mis piernas haciendo tambalear mis pasos sigilosos que no despiertan a mi compañero cuando me dirijo, por la todavía oscuridad del pasillo, a la cocina donde me preparo un té de frutas silvestres con una cucharada de miel de abeja y unas gotitas de limón… Y que al beberlo pienso con optimismo en el día que me espera… ya que: Aprovecharlo o que pase de largo depende sólo (¿en parte?) de mí.

Ya que expliqué mis actividades y el porqué de mi ausencia en la blogosfera… prometo que pronto (nomás que me habitúe al nuevo ritmo de mis días) escribiré con más frecuencia y leeré y dejaré comentarios como antaño. ¡Palabra de honor!
Un besote y abrazos.

El trabajo nos hace libres
El trabajo dignifica
El trabajo es un bien preciado
El trabajo es un regalo de los dioses…
¡Agh!…
Lo que me gusta del trabajo son los días de descanso: Puentes, festivos, sábados, domingos y ¡vacaciones!

¿Tú qué opinas? ¿Para ti el trabajo es amor?

Ps
¡Felicidades!, a mi compañero, es su cumple…

viernes, agosto 14, 2009

Pan y vida

El tema expuesto por mi profesora, toda la mañana en el colegio, había sido el Respeto. Y le dije a mi abuelo la frase que me aprendí de memoria: El respeto al derecho ajeno es la paz.
Él, emocionado comenzó a hablarme de don Benito Juárez y de aquella época en México.
-¿Ya estabas vivo en esos años, abuelito? –le pregunté.

Caminábamos por el centro de la ciudad, cuando un viejo como él interrumpió la lección de valores y de historia que me estaba dando mi abue. Era un amigo de su infancia y hacía más de veinte años que no se veían.
-¡Hombre, me da gusto verte! Alguien me informó que estabas muerto –dijo el caballero.
-¿Yo? No parece. Ya ves que estoy vivo todavía –respondió mi abuelito y me miró sonriendo.
-No puede ser –agregó-. Quien que me dio la noticia es un amigo muy respetable…

El abuelo continuó dándome lecciones… y esa noche, en la sobremesa se habló de algunas personalidades de la historia. Recuerdo que, entre otros, citó a Karl Marx:
El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan.
Y, también a Baruch Spinoza:
Si no quieres repetir el pasado, estúdialo.

Antes de irme a dormir pregunté al viejo:
-Abue, ¿cómo sabes que sabes lo que piensas que sabes?

Con respeto: ¿Alguien sabe?

Ilustración: Cesta de pan. Salvador Dalí.

miércoles, agosto 05, 2009

Bésame mucho

Cuando escribo en los blogs mando besos (también abrazos, o saludos, depende de la confianza…). Todos lo hemos hecho, o casi. Y seguro sentimos las ganas y el impulso de agarrar a besos a la persona que está detrás de la pantalla (o no, pero es igual) en el otro lado del mundo, o en la puerta de al lado. Pese a que no sepamos quién es, ni su género, ni si se ha lavado los dientes, o huele a rosas. Así es el mundo virtual.

Hay países donde acostumbran saludar con uno, dos, tres y hasta cuatro besos en las mejillas.
Pero besar, lo que se dice besar…

Desde tiempos muy antiguos existe la creencia de que el beso transmite vida, alegría. Así que si te sientes deprimid@: ¡Besa! Y como dice la canción: Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez…
Algunos primates también besan.

En las islas melanesias de Trobriand, los enamorados se despiojan mutuamente y cuando la pasión está que arde, se arrancan pelos de las pestañas y ¡entonces se besan!

Según los poemas homéricos, los griegos manifestaban su amor apache al besarse. Un diálogo de Idilios de Teócrito (siglo IV a de C): «No quiero más a Alcipe, le regalé una paloma y no me jaló de las orejas cuando la besé en la frente».

Los filipinos dicen: «Huéleme. Huéleme. Huéleme», cuando quieren ser besad@s.

Debemos desconfiar de quien nos besa en la mejilla estando detrás de nosotros. Es un signo de traición (acordémonos de Judas).
XOXOXO ¿Sabías que desde la Edad Media esto ya significaba besos? La gran mayoría no sabía leer ni escribir, firmaban con una X y encima posaban los labios para sellar la veracidad del escrito. XO

Según Wikipedia, hay varios tipos de besos:
El que succiona, el francés o de lengüita, el girado de cabezas, el apretujado, el toma toda mi saliva y luego yo, el de lengua toca dientes incluido paladar, el subiendo de intensidad hasta alcanzar ritmos frenéticos, el juguetón, el de aire que sopla y llena al otro su boca y viceversa, el pico piquito, entre otros…

¿Te has dado un beso de Mariposa? Cuidado con el rímel.
Y si estás resfriad@ no te recomiendo los besos de esquimal... ¡Agh!

Besos de suma importancia en mi historia:
---El de la bella durmiente.
---El de Blancanieves.
---Los de mi abuelito.
---El de mi primer novio.
---El último de mamá.

Muchos besos a mis amig@s virtuales. Y si dejan comentarios dense el doble de besad@s.

Ps. A l@s que me voten en el concurso de 20Blogs, mil millones de besos.
¡Y abrazos y saludos! ;)
Ilustración: Trobriandeses en danza. Foto sacada de Mis Imágenes de Google.

sábado, agosto 01, 2009

Esmeralda

Piedra de color verde intenso que me pierde cuando la miro. En el mundo clásico la utilizaban para adivinar el futuro y prevenir sucesos.

¿Estás casad@ y tienes una esmeralda?, ¡cuidado!, si cometes adulterio, la piedra se pone opaca y tu cónyuge se dará cuenta de que le has engañado.

Según Wikipedia: La esmeralda es una variedad del berilo. Se encuentra en gran cantidad en Colombia, Brasil y Zambia. En el desierto de Egipto, cerca del Mar Rojo, unas minas fueron explotadas hace unos 3.500 años. Cleopatra era la dueña.


Yo estoy de acuerdo con El Naturalista Plinio el Viejo, que en el siglo I, afirmaba:
“Contemplar una esmeralda da placer y colma de gozo la mirada”.

También descubrí que si la usas de amuleto te funciona mejor del 8 de julio al 17 de septiembre… son los días en que brilla más. ¡En serio! Y te satisface cualquier deseo ;)

Si tienes una esmeralda:
---Mejora tu vista.
---El destino está de tu parte...
---Si la llevas puesta ¡serás muy ric@!
---Te ayuda a conservar la doncellez si no quieres perderla. ¿Hay alguien ahíiiiiii?

Dice la leyenda que una joven esposa pidió a su marido que cuando muriese la enterrara con su sortija de matrimonio (que tenía una esmeralda, claro). Y así fue que un día amaneció y la mujer no respiraba. Se hicieron unos grandes funerales, mucha gente vino a su entierro que fue muy comentado en la región. Tanto, que llegó a oídos de unos ladrones que nomás esperaron la noche para presentarse a hurtadillas en el panteón… Desenterraron a la dama que, exhalando un suspiro volvió a la vida ¡era catatónica!
El susto que se llevaron los ladrones les pintó el cabello de blanco, les salieron las canas antes de que comenzaran a correr. Nadie los vio más por esos lugares.
El sepulturero, más acostumbrado a casos raros como hablar con los muertos y ver fantasmas, reaccionó abrigando a la mujer, ofreciéndole una taza de café caliente y llamándole al marido para que viniera a recogerla…
Ella nunca dudó que había sido su anillo de esmeralda quien la había salvado.

¡Achis! ¿Dónde habré dejado la mía?

Ilustración: Pintura de Henry Rosseau. El sueño, 1910.